A excepción del tomo introductorio, aquí sólo se muestran los documentos recientes despejando acceso a actualizados criterios. Se ha excluído, por lo tanto, la denuncia administrativa.
Algunos archivos muy pesados también se ofrecen fraccionados.
Todos los documentos se entregan en pdf de Acrobat.


Los expedientes del Valle de Santiago apuntan a nutrir conciencia sobre asentamientos en avenidas de inundación con transferencia de groseras irresponsabilidades hidráulicas a nuestro Padre Común, el Estado; apropiación de las únicas reservas de espacios verdes previstas por nuestras Leyes ambientales de Ordenamiento territorial y Uso del suelo; pesca de incautos y generación de los mejores negocios con los peores suelos, sin cargo de sus calamidades.

Esta denuncia ha tomado en consideración los asentamientos de unos pocos barrios cerrados amontonándose en la porción de un Valle de inundación de doble cañada en paralelo conformada por los arroyos Pinazo y Burgueño; comenzando nuestra atención en Del Viso, Municipio de Pilar hasta alcanzar los fondos de Maquinista Savio, ya en el Municipio de Escobar.

 

     
 
Primera parte del Apéndice 17 Segunda parte del Apéndice 17
Primera parte del Apéndice 19 Segunda parte del Apéndice 19 Tercera parte del Apéndice 19 Cuarta Parte del Apéndice 19
Primera parte del Apéndice 20 Segunda parte del Apéndice 20 Tercera parte del Apéndice 20 Cuarta parte del Apéndice 20
Carta al Gobernador Solá del 9/12/03 Seis Cartas Documento al Gobernador Sola del 29/7/04 Carta al Gobernador Solá del 21/7/05
 
   

Al tomo introductorio (también fraccionado en 4 partes) le sigue el Apéndice 2 (2 MB), editando el sobrevuelo en helicóptero realizado el 17/4/02, en oportunidad de manifestarse una mediana crecida; respuesta a una lluvia de recurrencia de 10 años.

Le sigue el Apéndice 13, Resumen del "Estudio de Línea de Ribera"; extenso trabajo realizado por el Dr. Guillermo J. Cano y 11 colaboradores, a solicitud del Consejo Federal de Inversiones en 1988. Análisis, conclusiones y una evaluación de funcionarios completan este trabajo.

En el Apéndice 14 se alcanza mirada a dos pequeños cuerpos legales ambientales que tallan en estas materias; y a sus luces, los insustentables criterios de la Dirección Provincial de Hidráulica.

El Apéndice 15 reproduce la Fundamentación presentada en la Suprema Corte de provincia para solicitar participación en las Audiencias de una litis que no es más que la primera de una extensa lista, que cualquiera que mirara con mínima sincera atención la calidad y veracidad de las Resoluciones Hidráulicas aprobadas para estos barrios denunciados, advertiría.
Ya hemos solicitado el “pronto despacho” para obtener vistas de esos estudios hidrológicos y sus resoluciones. Pues con ellas incorporaremos nutrida y precisa información; tal vez un día, suficiente para ajustar arbitrios y criterios.

Apéndice 16
. A la presentación realizada ante el Ministro de Justicia de la Nación, Dr. Gustavo Béliz; suma la Carta de Santiago; la Carta del Agua y pequeños trabajos, ensanchando visión de los temas del agua.

El Apéndice 17 aporta resumen del trabajo de Florentino Ameghino sobre”Las secas y las inundaciones en la provincia de Buenos Aires”. Advierte, en adición, sobre las máximas pretensiones del código de aguas cuya reglamentación no encuentra caminos razonables;
y critica la sustentabilidad administrativa, legal y técnica de la Dirección de Hidráulica, así como de la Autoridad del Agua; acercando un ejemplo concreto, denunciando sus malogradas sustentabilidades.
El enfoque final apunta a resaltar las diferencias básicas a considerar en hidrología rural y en hidrología urbana.

El Apéndice 18 historia las calamidades que ya en 1805 sufriera la ciudad de Buenos Aires en su zona costera; para luego verlas reproducidas en las cañadas de los arroyos que atraviesan la ciudad, cuyas problemáticas hoy no acarician ninguna solución razonable. De tal experiencia surge la necesidad de valorar los respaldos legales previniendo estos desaciertos insalvables.

e
Un Anexo final aporta discernimiento de criterios legales y técnicos sugiriendo ajustes en jurisprudencia y homologación de procedimientos técnicos en la modelación hidrológica y en la demarcación de líneas de ribera de creciente máxima histórica para las áreas destinadas a creación o ampliación de núcleos urbanos.

El Apéndice 19 edita el “Estudio de Crecidas del arroyo Pinazo” realizado por el Hidrólogo y Meteorólogo Lic.Daniel Berger; adicionalmente ilustrado con profusa cartografía de su modelación, realizada por la Geógrafa Ana Bagnis.

El Apéndice 20 completa al anterior con el “Estudio de Crecidas del arroyo Burgueño”. En ambos casos, la modelación hidrológica vuelca sus resultados finales en una profusa cartografía con archivos de buena resolución de imagen.

Cierran esta página, un archivo JPEG de 4 M de resolución, con una fotografía satelital del Valle de Santiago que incluye altimetrías del IGM, división de cuencas, corrida de caudales, bandas de anegamiento y localización de los barrios cerrados comprometidos en el valle de inundación.

Documentación nunca elaborada por estos municipios, ni por la Dirección de Hidráulica Provincial, a pesar de su imprescindible carácter y su trascendencia ambiental, cultural, económica y social.

La Carta alcanzada recientemente al Ing. Hidráulico Jorge Zalabeite, Secretario de Obras Públicas del Municipio del Pilar. La misma que fuera presentada a su par de Escobar, el Ing. Chavetto.

Y tres de las muchas cartas al Gobernador Solá.

Resume al día de hoy esta ajustada página muchas percepciones de ocultamientos, comportamientos y criterios que, siendo inocultables en sus ofensas al interés general en el cercano ambiente, medio ambiente y pleno ambiente, ayudan al desarrollo de más responsable y oportuna descentralización; dando lugar a ejercicio democrático cercano, así más participativo.

Percepciones activadoras del interés general; en materias donde éste prima claramente por sobre el interés privado.

 

 

   
   

Las inundaciones del hombre (carátula del CD con la obra completa)

Los temas aquí desarrollados permiten visualizar los comportamientos de los distintos participantes en este drama, que para muchos nunca dejó de ser un juego. Por cierto, para estos últimos nunca cupo desarrollo de cosmovisión otra que la de sus negocios. Siempre tuvieron esa particular condición de dejar su regalo; y disparar. Sin ellos, esta tarea y estos enfoques serían por completo innecesarios.

Por supuesto, no estamos localizando nuestra mirada en el golfo de Bengala, o en el siglo XV. Sino en los entornos, tiempos, cultura y prevenciones acumuladas, en que vivimos.
La mirada “común” alcanza y sobra para instalarse en estos textos.
Espero que “lo común” tenga ese carácter inmanente, medular, que no necesita incluso de ningún imaginario, para sostener disposición natural a servir. De esa comunión que brinda todo servicio, con sano gozo nos abrimos luego, a la trascendencia que regalan nuestras vinculaciones.
Pero en principio de cosmovisión, necesito diferenciar: inmanencia, de trascendencia; porque al parecer, lo primero está siempre demasiado oculto; y la segunda, persiguiendo el éxito, no tiene tiempo para dedicarle a lo primero.
Cuando oimos decir: “lo primero es el oxígeno”, (y ésto, va siempre referido a los negocios), nos olvidamos que lo primero, en realidad, son nuestros cimientos y nuestra savia. Sin los cuales, de nada sirve perseguir trascendencia. Ésta, sólo será pirotecnia, aunque llenemos el planeta de cemento.

Si después de marchar durante años, recorriendo en sentido inverso todo el aparato intestinal de estas necedades, cinismos, laxitudes; o como quieran que aspiren a llamarse las diarreas de las que trata esta compilación; descubrimos que todo empezó un día soleado con la ingestión por parte del Sr. Gobernador, de una galletita inocente que le traía una amiga, secretaria a su vez de un buen hombre dedicado a los mejores negocios en los peores suelos, ... de aquí en más, todo es historia.
Porque los esfuerzos que habrá que hacer durante (sin exagerar) milenios, para levantar terraplenes, juicios, diques de llanura, indemnizaciones, canales aliviadores, robo de ensueños, zozobras y mil miserias; todo habrá comenzado por la trascendente ensoñación del buen mercader de suelos, que aplicando su capacidad de gestión, supo cómo alcanzar esa galletita al Señor Gobernador.

Me consta, que uno y otro recibieron educación promedio suficiente, para estimar hubiera en las leyes, marcos de prevención que les advirtieran, incluso, de sus propios atropellos. Que los humanos, cuando estamos entusiasmados por algún negocio, siempre enceguecemos.
Imaginen Uds. lectores de este rollo de entuertos y anegamientos, si en el despacho de un gobernador pudiera haber asesores de todos los colores y para todos los cuentos.

Pues bien; al final de todos los caminos; al comienzo de todos los ensueños; encontrará Ud. a un vendedor de suelos, martillero, entrepreneur, developer o como se den en llamar estos camaleones, que a tantos colegiados, (del poder de ilustración que sea necesario), arrastran luego a poner firma en sus entuertos.

Nueve años y medio de trabajo; más de 15.500 folios aplicados, cada uno de ellos en mano, a expedientes que se encontraban a 120 km de mi hogar; más de 27 expedientes administrativos, legislativos y a fiscalías; vistas adicionales a 35 personas físicas y jurídicas; un tomo completo de cartas documento anticipando las faltas que se disponían a cometer; 27 declaratorias en la Fiscalía del crimen de S.I.; un Apéndice completo de notas a la prensa; un resumen del extenso "Estudio de línea de ribera" del Dr. Guillermo J. Cano; evaluación de funcionarios; historial de inconsistencias en criterios aplicados; sustentabilidad de criterios hidrológicos rurales y urbanos; modelaciones de crecidas con soporte de todo tipo de testimonios y relación de recurrencias; un tomo de fotos en helicóptero mostrando el Valle de Santiago en suave inundación (correspondiente a lluvia de recurrencia 10 años); fotos satelitales cargando rica información altimétrica e hidrológica; fundamentación aceptada por los Ministros a las 48 horas de presentada, para participar en las Audiencias de una litis en la Suprema Corte de Provincia; imagino que serán suficientes para estimar que la denuncia tenía con qué sostenerse;
y mi aliento, tiempo suficiente para darse cuenta si los sueños que perseguía tenían entidad real; o eran meros sueños de inundaciones de arroyos moribundos de aguas “intermitentes”.

Agradezco que esas Leyes provinciales 8912/77 y 10.128/83, que tantos developers señalan inexistentes, me hayan regalado sus enseñanzas. Y a sus autores, alcanzado la prueba de haber trabajado en forma exhaustiva, con esa no poca previsión, y por ello, sabiduría, que aquí de ellos celebro.

No así, ese decreto 27/98, sin padres dicen; que mueve a confusiones. Confeccionado a medida de mercaderes y peor redactado. Sin otra savia que el exclusivo oro de sus negocios. No genera nobles servicios al bien “común”; sino perjuicios interminables a nuestro Padre “común”, el Estado. Correlatos, que amén, sin verdes y en las desgracias, amenazan clara desprotección inhumana.

Francisco Javier de Amorrortu

 

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Primera parte del Tomo Introductorio de los Expedientes del Valle de Santiago Segunda parte del Tomo Introductorio de los Expedientes del Valle de Santiago Tercera parte del Tomo Introductorio de los Expedientes del Valle de Santiago Sumario de las actuaciones administrativas editadas en el Apéndice 1 Tomo Introductorio de los Expedientes del Valle de Santiago. 5 Megas Apéndice 2 editando el sobrevuelo de una creciente correspondiente a una lluvia de recurrencia de 10 años. 2 Megas